En el Kennedy Space Center , corazón histórico de la NASA , uno entiende que el futuro no es algo lejano: se diseña todos los días . Allí, en cada sala de control, en cada laboratorio y en cada conversación con científicos, se respira una certeza: el mundo se mueve más rápido de lo que creemos, y quien no innova se queda atrás. Esta vivencia que compartimos con empresarios en la experiencia SET NASA me marcó profundamente y resume una idea central para el management moderno: innovar no es un evento, es un hábito. Y debe ser rápido, barato y siempre .
El mito de la innovación perfecta
Muchas compañías aún ven la innovación como un proyecto extraordinario, caro, lento y reservado a momentos de abundancia . La realidad es que innovar bajo esa lógica es condenarse a llegar tarde