Jay Vine es un ciclista con mala suerte. Ganó dos etapas en la Vuelta en 2022 , pero desde entonces ha llamado la atención más por sus caídas que por los triunfos. En el pasado Giro se fue al suelo en la primera etapa, la misma en la que se cayó Mikel Landa, y en esta Vuelta ya ha tenido que levantarse alguna vez sin más consecuencias. Es algo que suele suceder, dicen los especialistas, con ciclistas que no se han formado corriendo en categorías inferiores.
El australiano es funcionario de carrera y ciclista de videojuego. En 2020 ganó el desafío de la plataforma Zwift que concedía un puesto en el equipo Alpecin. No salía de la nada Vine, que competía ya pero siempre con otras prioridades. Pidió la excedencia en la administración australiana y se dedicó a la bicicleta. « La Vuelta e