La policía argentina irrumpió en la residencia de Patricia Kadgien, ubicada en la costera ciudad de Mar del Plata, en la provincia de Buenos Aires, Argentina, con un objetivo preciso: localizar una obra pictórica del siglo XVIII titulada Retrato de una dama, robada durante la Segunda Guerra Mundial a un comerciante judío.

Al llegar, los investigadores se encontraron con una sorpresa inquietante: el cuadro había desaparecido y había sido reemplazado por un gran tapiz recientemente instalado . La investigación, que había cruzado continentes y décadas, se originó tras descubrir la existencia del cuadro en una fotografía de un anuncio inmobiliario. Friedrich Kadgien, padre de Patricia, era conocido por los investigadores estadounidenses como "una serpiente de la más baja condición", quien o

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