La tregua frágil y forzada que había planeado el peronismo desde los cierres de listas hasta las elecciones se interrumpió con la acusación de Máximo Kirchner a Axel Kicillof de discriminar a Quilmes en la distribución de los recursos de la provincia. El gobernador hizo silencio para no potenciar la discusión, aunque el episodio reavivó la discusión interna sobre hasta qué punto el kirchnerismo empujará el tramo de la boleta para legisladores en los comicios del 7 de septiembre .
Más que por la crítica a Kicillof, algo que no sorprende por la disputa entre ambos instalada hace tiempo, las palabras de Máximo Kirchner causaron perplejidad en el peronismo por la cercanía de las elecciones bonaerenses y el contexto de crisis en el Gobierno por el escándalo de los audios que involucra