Londres – A escasos metros de Anfield, perpendicular a la calle por la que transita el autobús del Liverpool los días de partido, aún existe un mural en honor a Trent Alexander-Arnold. «Solo soy un chico normal de Liverpool que cumplió su sueño», reza la pintura con la imagen del jugador y el número 66 a su espalda.

Este reconocimiento corrió peligro al firmar Alexander-Arnold por el Real Madrid y lo correrá aún más cuando el lateral retorne a Anfield para el partido de la fase de grupos de la próxima Liga de Campeones.

Era una de las historias del sorteo de este jueves y las bolas, o mejor dicho el botón que pulsó Kaká, fue caprichoso. El hijo pródigo que se marchó a Madrid caricaturizado como traidor volverá a casa.

Con más de 350 partidos jugados con los ‘Reds, dos Premier League ga

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