Por primera vez, investigadores han descubierto evidencia genómica directa de la bacteria responsable de la Peste de Justiniano en el Mediterráneo Oriental, donde el brote se describió por primera vez hace casi 1.500 años.
El descubrimiento, liderado por un equipo interdisciplinario de la Universidad del Sur de Florida (USF) y la Universidad Atlántica de Florida (FAU), con colaboradores en India y Australia, identificó a Yersinia pestis, el microbio causante de la peste, en una fosa común en la antigua ciudad de Jerash, Jordania, cerca del epicentro de la pandemia. El hallazgo vincula definitivamente al patógeno con la Peste de Justiniano, que marcó la primera pandemia (541-750 d. C.), resolviendo así uno de los misterios más antiguos de la historia.
Durante siglos, los historiadores