Ciudad Juárez.- Sin poder regresar a Centroamérica, porque su esposo no aceptó colaborar con un grupo delictivo, hace unas semanas Heylin y su familia tuvieron que presentarse ante un juez de inmigración en Miami con el temor de ser detenidos por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de los Estados Unidos (ICE), por lo que la pareja estadounidense con la que trabaja decidió acompañarlos.
La historia de la familia que tuvo que esperar más de un año y medio en Ciudad Juárez antes de ser recibida por el gobierno de Estados Unidos para poder iniciar una solicitud de asilo, forma parte de la cultura de resistencia que ha generado el gobierno de Donald Trump tras promover el terror contra los migrantes, explicó el investigador de El Colegio de la Frontera Norte (El Colef), Óscar Misa