Una vez más, Vaca Muerta se posiciona como el gran motor de la industria energética argentina. Pese a la inestabilidad económica y las dificultades del contexto, el desarrollo de esta formación neuquina continúa marcando el rumbo de la producción de gas y petróleo en el país.
En julio, la producción nacional alcanzó un hito histórico en gas natural y las proyecciones señalan que, antes de fin de año, podría repetirse la hazaña con el petróleo. Buena parte de este crecimiento se explica por la expansión constante de Vaca Muerta , que no solo sostiene la oferta interna, sino que además abre la puerta a la exportación y a la llegada de nuevas inversiones.
En cuanto a números concretos, se produjeron más de 160 millones de metros cúbicos diarios de gas, superando una marca que llevaba