La creencia de que el descanso representa tiempo perdido sigue arraigada en sociedades que valoran la actividad constante como sinónimo de éxito . Bajo este paradigma, muchas personas sienten culpa o ansiedad al pausar su rutina, temiendo perder competitividad o “quedarse atrás”.
No obstante, investigaciones recientes y testimonios recogidos por Psychology Today han demostrado que el descanso no solo es compatible con la productividad, sino que resulta esencial para la creatividad, la salud mental y el logro sostenible a largo plazo. Más que un lujo o una señal de pereza, el descanso aparece como una herramienta imprescindible para el bienestar físico y emocional, respaldada tanto por la ciencia como por las experiencias personales de quienes se animan a cambiar de perspectiva