Cada vez son más los pueblos que encuentran en el arte urbano una forma de embellecer sus calles, atraer visitantes y reforzar su identidad. Murales que retratan la vida cotidiana y fachadas llenas de color están convirtiendo a muchas localidades rurales en auténticos museos al aire libre. Es el caso de la pequeña pedanía de la provincia de Albacete de la que le hablamos a continuación.
Se trata de Nava de Abajo, una pedanía de Pozohondo de apenas 400 habitantes que en los últimos tres veranos ha visto cómo sus muros cobran vida gracias a una iniciativa ciudadana liderada por el pintor autodidacta Fernando Sánchez y el saxofonista Emilio Plaza, cuyo objetivo es acercar el arte a todos los que viven y visitan este pequeño núcleo poblacional en la provincia de Albacete.
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