Si hay un postre que nunca falla en casa, esa es la tarta de ricota. Esta receta de la abuela combina simplicidad, economía y sabor, y se convierte en la opción ideal cuando no querés complicarte y querés sorprender a todos. Con ingredientes básicos y pasos claros, este clásico no solo es accesible para cualquier bolsillo, sino que además siempre salva en reuniones familiares, meriendas improvisadas o días de antojo dulce.
Ingredientes
Para la masa de esta postre necesitarás:
2 huevos – aportan estructura y ayudan a unir los ingredientes.
130 g de azúcar – endulza la masa y contribuye a que quede ligera.
150 g de harina 0000 – base seca que da consistencia y forma a la masa.
100 g de margarina a temperatura ambiente (también podés usar manteca) – grasa que aporta suavidad, sabor