El Manchester United tocó fondo en la era Rúben Amorim: quedó eliminado de la Copa de la Liga en la segunda ronda, a manos del modesto Grimsby Town de la cuarta división inglesa. El golpe histórico se consumó el miércoles tras una interminable definición por penales que terminó 12-11 en favor de los locales.

En el Blundell Park, un estadio de apenas 9.000 butacas, los “Red Devils” lograron forzar el empate 2-2 en el tiempo reglamentario gracias a los goles de Harry Maguire y Bryan Mbeumo, cuando ya caían 2-0 al descanso. Sin embargo, en la tanda decisiva, Mbeumo falló el penal definitivo al estrellar su remate en el travesaño, lo que desató la invasión del campo por parte de los eufóricos hinchas de Grimsby.

“Es una sensación increíble, que quedará para siempre”, celebró Charles Vernam,

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