La resolución que ordena entregar más de cinco hectáreas de Colomos III a un particular refleja un problema que se repite en la ciudad: la apropiación de áreas públicas para urbanizar sin planeación, así lo advirtió el ambientalista Miguel Magaña Virgen. Señaló que, aunque se amparen en normatividades, la reducción de espacios verdes es un golpe grave a la salud ambiental y al bosque, pues estos sitios son vitales para la sociedad.
Lamentó que en toda la ciudad estén acelerando la urbanización sin considerar a la sociedad. El concreto se impone sobre las áreas verdes y la Zona Metropolitana de Guadalajara se ha convertido en una isla de calor. Explicó que gobernar con criterios empresariales ha derivado en decisiones legales, pero amoralmente contrarias al interés público.
El ambientalis