«Nosotros incluso ahorramos todo el curso porque sabemos que nos toca ahora hacer un gran gasto». Ariadna, madre de una niña que estudia Primaria y un niño en Infantil, acaba de salir de la tienda donde ha comprado los uniformes escolares. Calcula que para la vuelta al cole de septiembre el desembolso en su familia rondará los 600 euros por cada uno. Lo más caro, confirma, son los libros de texto.
Para que los uniformes duren, su técnica se basa en comprar tallas más grandes y así pueden aprovecharlos durante varios años. Hoy ha comprado tres polos para cada uno de sus hijos. Sin embargo, con los libros y material escolar es más complicado, ya que los niños escriben en ellos, lo que hace muy difícil que puedan reutilizarse, además de que de un año para otro las referencias cambian y e