La Universidad Nacional de Rosario lanzó un programa de solidaridad, que busca captar donaciones para subsistir. En paralelo, la UBA pide al gobierno que no vete por segunda vez la ley de financiamiento.
En el último año y medio de gestión libertaria, las universidades nacionales realizaron paros, movilizaciones, clases públicas, marchas federales multitudinarias y diversas acciones para visibilizar una situación insostenible de ajuste presupuestario. Mientras que el gobierno de Javier Milei se prepara para vetar una segunda ley de financiamiento que brinde algo de oxígeno al sector, las autoridades de las diferentes casas de estudio se las ingenian para subsistir. Esta semana, la Universidad Nacional de Rosario dio a conocer un programa de solidaridad para sostener la infraestructura, el