Tras el cierre del parque acuático de Marineland, cerca de Cannes (Francia), los animales que habitaban en las diferentes piscinas poco a poco se han reubicado, aunque todavía quedan algunos esperando un nuevo hogar. Prueba de ello son una docena de delfines, así como dos orcas, Wikie, de 24 años, y su hijo Keijo, de 12. Así, a pesar de haber pasado ya casi nueve meses desde la clausura del centro, todavía siguen viviendo en sus antiguas piscinas, en unas condiciones que han hecho saltar las alarmas en varias ocasiones.

Desde diversas ONGs han denunciado la situación de los animales. Aunque, en esta ocasión su queja ha ido mucho más allá. Como así filtró la organización TideBreakers, los trabajadores del centro han comenzado a masturbar al cetáceo más joven para "calmarle". Una medida que

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