En un gesto simbólico, el gabinete de Friedrich Merz aprobó un proyecto de ley que retoma el servicio militar voluntario, suspendido desde 2011. La iniciativa busca aumentar las fuerzas armadas de manera sostenible y responder a la amenaza rusa sin reinstaurar la obligatoriedad, al menos por ahora.
Hace pocos días, el gobierno alemán dio luz verde a un nuevo enfoque para fortalecer la Bundeswehr. El plan restablece el servicio militar voluntario, que se había suspendido en 2011. Desde 2026, todos los jóvenes de 18 años recibirán una solicitud para manifestar su voluntad de servir. La idea es sumar alrededor de 15.000 reclutas en una primera etapa y, a largo plazo, alcanzar hasta 260.000 efectivos activos, además de una reserva de 200.000.
Para motivar a los voluntarios, habrá un salario