Los tienen algo que los hace irresistibles: esa combinación de simpatía, curiosidad y alegría constante que conquista a cualquiera. No es casualidad que sean considerados, por entrenadores y especialistas en comportamiento animal, una de las razas más equilibradas y afectuosas del mundo. Su fama de perros felices tiene fundamentos claros en su genética, educación y rutina diaria.

Desde cachorros, estos perros muestran un temperamento confiado y juguetón . Les encanta interactuar con humanos y otros animales, lo que les permite socializar con facilidad y adaptarse a distintos entornos. Este rasgo es clave: la interacción constante y positiva libera endorfinas y serotonina , neurotransmisores vinculados al bienestar y la sensación de felicidad. Por eso, un golden retriever que p

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