El final del verano tiene un encanto especial en La Mancha . Cuando los días aún son largos, pero los viñedos comienzan a teñirse de tonos violáceos. Son días de vendimia , el momento más mágico para visitar el mayor viñedo del mudo . La tierra del Quijote se convierte en un destino privilegiado para quienes disfrutan del vino . La Ruta del Vino de La Mancha propone un recorrido que combina paisajes abiertos, tradición, cultura y gastronomía, regalando experiencias que van más allá de una simple cata.

El Toboso es un buen punto de partida. Allí, entre recuerdos cervantinos y museos dedicados a Dulcinea , la literatura se mezcla con la cultura del vino. En la bodega Campos de Dulcinea , pequeña y familiar, se entiende mejor esa conexión: cada botella parece hablar de la

See Full Page