Se habla, con datos que refrendan los publicados en enero, de un boom de la lectura en España; de un aumento de la compra en librerías de libros de verdad, es decir, en papel; de padres que leen a sus hijos y de lectores jóvenes. Hace dos meses el Informe de Comercio Interior del Libro estimaba en 3.037 millones de euros la facturación de las editoriales, acumulando once años de crecimiento continuado. Son buenas noticias cuya realidad he comprobado en la playa: abundan los lectores y sobre todo las lectoras bajo sombrilla.
Unos libros son de mayor y otros de menor interés literario. Unos son longseller, los libros –en primer lugar, los clásicos cultos o populares– que siguen vivos superando tiempo y modas, y otros bestseller en muchos casos, no todos, de leer y olvidar. A veces un libro