Hasta hace no muchos años el olimpismo ofrecía el maratón clásico , de 42 kilómetros 195 metros de recorrido, como la competencia de resistencia física más extenuante para los deportistas . Muchas ocasiones la televisión , emplazando sus cámaras en el trayecto final de la carrera, exhibió la llegada de los competidores – mujeres y hombres – mostrando fatigas de tal magnitud e intensidad que, derrumbándose por el agotamiento , daban la impresión que faltando pocos metros para llegar, no estaban aptos ya para cruzar la línea de meta , en escenas impactantes -por aflictivas- que conmovían a los espectadores . Tales escenas hicieron surgir diversos mitos sobre los entrenamientos y necesidades especiales que requerían cubrir los deportistas que se anima
Lorena Ramírez: correr en libertad

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