Chile se prepara para un nuevo cambio de hora trayendo tarde más largas, mañanas un poco más oscuras, y un efecto colateral que tomará tiempo adaptarse: la descoordinación temporal con Argentina en los pasos fronterizos, desde donde el tránsito de autos cruzan para realizar compras en los distintos shopping del país.
A partir del sábado 6 de septiembre, los chilenos deberán adelantar el reloj una hora. Esto marca el retorno al horario de verano (UTC-3) , dejando atrás el de invierno (UTC-4) y entrando oficialmente a una rutina con más luz al final del día.
Sin embargo, este ajuste no termina de acostumbrar la rutina de las personas al cambio horario. Aquellos que cruzan la frontera frecuentemente, ya sea desde Mendoza o Neuquén, deberán estar atentos, ya que durante varia