“Para mi gusto, ya hay demasiado ruido político para una previa electoral” , advertía un gestor internacional a sus clientes intentando explicar qué hacer con las posiciones argentinas en medio de la patada del avispero de la compra oficial de medicamentos .
Este avezado inversor de un fondo especializado en mercados emergentes, buen conocedor de las lides regionales y, sobre todo, argentinas, ya venía adelantando cambios en la cartera a sabiendas del típico clima preelectoral, pero el tenor de los escándalos en cuestión, sus esquirlas y pormenores, que se retroalimentan por las turbulencias financieras y cambiarias , lo obligaron a replantear escenarios y tenencias , al igual que otros pares, según confesó a sus inversores. Lo que ven desde afuera no dista mucho de lo que comen