A partir de ahora, estos deliciosos dulces manchegos no sólo se comen, sino que también se encienden. Y todo gracias al buen hacer artesano de Lidia Valcárcel Madrona, diseñadora gráfica nacida en la capital, que ha sorprendido a todos convirtiendo en velas los Miguelitos.
«Llevo trabajando en la idea desde abril, porque el proceso de elaboración es bastante largo», asegura, muy orgullosa de su original creación. No es para menos. Lidia realizó primero unas pruebas con una impresora 3D para fabricar el molde con la forma de los Miguelitos, pero no le convenció el resultado «porque no era realista».
Sin prisa, pero sin pausa, la artista decidió experimentar con arcilla y así pudo esculpir el diseño definitivo. «Nunca había trabajado con ese material, pero resultó ser perfecto para que la