El turismo rural en Buenos Aires está en auge. Cada vez más turistas buscan experiencias auténticas lejos del bullicio de la ciudad. En este contexto, Cucullú se destaca como un destino imperdible. Este pequeño pueblo, lleno de vida, ofrece un ambiente sereno y una rica historia ferroviaria. Su cercanía a la Ciudad de Buenos Aires lo convierte en una opción accesible para escapadas de fin de semana.
Cucullú, ubicado en el partido de San Andrés de Giles, se encuentra a solo 10 kilómetros de su cabecera y a menos de 100 kilómetros de la capital. Este enclave campestre está rodeado de otras localidades rurales como Villa Ruíz, Solís y Azcuénaga. La Plaza del Hornero es el corazón del pueblo, donde se erige un monumento al ave nacional y se respira un ambiente de vida comunitaria.
Los visitantes pueden disfrutar de la gastronomía local en Casa Gallo, un restaurante que conserva su fachada original de 1880. Este lugar ofrece platos típicos, abundantes picadas y música folclórica los fines de semana. Además, en noviembre se celebra la Fiesta del Hornero, un evento que rinde homenaje a los artesanos y ceramistas de la zona.
Entre los atractivos de Cucullú, también se encuentra la Capilla Santa Teresita del Niño Jesús, construida en 1960, y la antigua estación de tren, que permite revivir parte de la historia del pueblo. Para llegar a Cucullú, el acceso principal es en vehículo particular. Desde Buenos Aires, se debe tomar la Autopista del Oeste y luego la Ruta Nacional 7 hasta el kilómetro 94, donde un desvío a la derecha lleva directamente al pueblo tras recorrer unos 4 kilómetros.
Con apenas 98 kilómetros de distancia, Cucullú es ideal para una escapada de ida y vuelta en el día. Sin embargo, quienes deseen una experiencia más completa pueden optar por hospedarse en las acogedoras opciones de alojamiento disponibles en la zona. Este rincón de Buenos Aires se perfila como un plan ideal para quienes buscan desconectar y disfrutar de la tranquilidad del campo.