El municipio de Escamilla (Guadalajara) de poco más de medio centenar de habitantes, es la sede de Aldea Torronteras, un proyecto empresarial rural que a lo largo de más de cuatro décadas y dos generaciones, ha mantenido su apuesta y su compromiso con la miel de la Denominación de Origen de La Alcarria.
Una historia atravesada por la fortaleza y el empeño por hacer frente a un sector tan duro y dependiente de las condiciones de la temporada y golpeado a lo largo de los años por la competencia de productos de menor calidad.
Así lo traslada, en entrevista a Europa Press, su gerente, David Nieto Jiménez, que junto a su pareja Malva Gabriela Gaupp, dirigen esta empresa rural jalonada de éxitos en forma de premios y reconocimientos.
“Esta empresa la fundaron mis suegros, Christophe y Silvia,