El agente chileno reconocido por la FIFA, Gabriel Silva-Riesco , fue uno de los tantos detenidos por la policía argentina en la barbarie de Avellaneda, que marcó la violenta cancelación del partido entre Independiente y La U por Copa Sudamericana .
Tras ser trasladado a una comisaría trasandina, el también abogado relató, a una semana de lo ocurrido, la terrible vivencia y sobre todo, los maltratos del que fue víctima .
Nos decían que habíamos asesinado a una niña de siete años, que íbamos a cobrar”, dijo el representante a Clarín .
Al citado medio, Silva Riesco sostuvo que, en la previa, el clima era como el de cualquier duelo de Copa Libertadores y que, incluso, había asistido sin problemas al Racing-Peñarol jugado la noche anterior en el Cilindro de Avellaneda.
Según relató,