Tomás Gallo tiene 20 años y es oriundo de La Plata, pero desde hace casi dos meses su vida dio un giro radical cuando ingresó al Instituto Balseiro en Bariloche, uno de los centros educativos más prestigiosos del país en el campo de la física y la ingeniería. Sin embargo, su historia no es la de un joven más, es la de alguien que desde pequeño soñó con entender el universo.
"Desde que tenía 10 años, la física me atrapó", comenzó Tomás en comunicación con Diario EL DIA: "Mi hermano, que estudiaba ingeniería electrónica, me introdujo al mundo científico. Juntos nos pasábamos horas tratando de entender cosas como el origen del universo, qué es la cuántica, cómo está formada la luz y demás interrogantes que juntos, y con toda la profundidad con la que un nene de esa edad puede llegar a entend