El Banco Central de la República Argentina (BCRA) sorprendió al sistema financiero con la Comunicación A 8311, publicada en el último día hábil de agosto, justo cuando vencían contratos de dólar futuro por más de USD 1.200 millones. La norma impide que los bancos incrementen su posición de contado en moneda extranjera respecto al día anterior, una jugada que apunta a evitar presiones sobre el tipo de cambio.

La medida generó malestar entre las entidades financieras, que operaron todo el mes bajo un esquema que fue alterado en el momento más sensible: el llamado “fixing” de futuros. Desde diciembre, además, la Posición Global Neta Negativa de Moneda Extranjera (PGNME) deberá cumplirse diariamente, y no como promedio mensual.

Voceros del BCRA justificaron la decisión como una forma de evit

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