Cuando este mes se encontró un par de babosas marinas de aspecto curioso en la playa cerca de Guardamar del Segura, pocos en esta ciudad turística del sur de España se dieron cuenta.

Pero entonces, la semana pasada, las diminutas criaturas azules, capaces de producir una de las picaduras más feroces del mundo animal, comenzaron a llegar a la costa en masa.

“Fueron apareciendo uno tras otro, uno tras otro, y a veces de forma masiva”, dijo José Luis Sáez, alcalde de la localidad.

La llegada de los diminutos moluscos marinos, conocidos como Glaucus atlanticus o dragones azules , está generando preocupación en toda España.

Hasta el momento, estos animales han cerrado varias playas en cuatro comunidades autónomas, lo que ha enfadado a los residentes y arruinado las vacaciones en plena tem

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