El shooter (o juego de disparos) que marcaría a una generación desde 1993 no solo es recordado por revolucionar los videojuegos en primera persona. Creado por John Carmack y John Romero, DOOM cambió para siempre la historia de la industria. Su motor gráfico, su ritmo frenético y, sobre todo, la inclusión del modo Deathmatch (una partida a muerte), lo convirtieron en el padre de los juegos de disparos en primera persona competitivos (FPS).
Tres décadas después, DOOM también se ha convertido en un meme tecnológico global: si un dispositivo tiene pantalla y algo de potencia, tarde o temprano alguien va a intentar ejecutarlo. Esta obsesión colectiva ha llevado al clásico a lugares que sus creadores jamás imaginaron.
“Si tiene pantalla, corre Doom”
En el mundo de los videojuegos ,DOOM es