En un movimiento sin precedentes, los gobiernos de Colombia y Venezuela han intensificado su presencia militar en la zona fronteriza común, con el objetivo de combatir a los grupos armados y organizaciones criminales que operan en la región. La medida, coordinada entre los presidentes Gustavo Petro y Nicolás Maduro, busca asestar un golpe contundente a las «fuerzas de la mafia» que, según Petro, amenazan la seguridad de ambos países.
La iniciativa fue revelada por el propio presidente colombiano, Gustavo Petro , a través de su cuenta de X (anteriormente Twitter) el 28 de agosto. «Solicité la militarización de la frontera del Catatumbo del lado venezolano para lograr reducir al máximo las fuerzas de la mafia», afirmó Petro, al tiempo que anunció la ampliación del número de efectivos de