El Ejército de Israel declaró Ciudad de Gaza «peligrosa zona de combate» y anunció el final de las «pausas tácticas» diarias que respetaba desde hace un mes para permitir a la población abastecerse. El futuro inmediato pasa por dar la orden definitiva de evacuación a los civiles, que podría llegar la próxima semana, antes de lanzar el asalto terrestre final para hacerse con la que Benjamín Netanyahu llama «capital de Hamás». El primer ministro busca un golpe mediático antes del segundo aniversario del ataque del 7 de octubre y ese gran golpe es la invasión del mayor núcleo urbano, aunque esto suponga el sacrificio de los rehenes que quedan en manos de los grupos palestinos. Netanyahu ya no acepta acuerdos por fases, exige la rendición y desarme de Hamás. El portavoz militar israelí, Avicha

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