de seguridad de América Latina y el Caribe por financiar el crimen organizado, el tráfico de drogas, la corrupción y el terrorismo. Las Cumbres de las Américas, desde la primera en 1994, reconocen que es un flagelo que socava el Estado de derecho, corrompe a las instituciones democráticas y desestabiliza el desarrollo económico y social,
La Declaración sobre Seguridad en las Américas (México, 2003) identifica al narcotráfico como una de las nuevas amenazas a la seguridad regional, junto con el terrorismo, el tráfico de armas y los desastres naturales.
Considerar a los carteles del narcotráfico como organizaciones terroristas implica aceptar que se está ante un peligro de mayor gravedad institucional, al plantear que no es solo un problema de carácter criminal, sino un desafío a la seguri