Un superdepredador merodeaba por los bosques de la Patagonia unos millones de años antes del fin de la era de los dinosaurios. Tan grande como un tigre siberiano, se movía sobre cuatro patas, con poderosas mandíbulas y dientes con forma de cuchillos de carne.
Pero este cazador no era un dinosaurio. En un artículo publicado el miércoles en la revista PLOS One , investigadores anunciaron el descubrimiento de Kostensuchus, un gran cocodrilo terrestre. El hallazgo demuestra que los dinosaurios depredadores de Sudamérica se enfrentaron a una dura competencia de sus primos cocodrilos hasta bien entrados los últimos días de su reinado.
“No sólo eran abundantes”, dijo Fernando Novas, paleontólogo del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia y autor del artículo; también eran lo