Enormes troneras por toda la bajada del retén de Caraballeda se han convertido en una pesadilla para choferes y transeúntes, debido a que a los vehículos se les dañan las ballestas y amortiguadores.
“Estos huecos los taparon el año pasado antes de las elecciones presidenciales y hoy se acentúa la profundidad cada vez más” aseguró Ali Castillo.
Hizo un llamado a la Alcaldía para que tome cartas en el asunto.GGB/jd