Gustavo Álvarez , técnico de Universidad de Chile , habló por primera vez tras los violentos incidentes ocurridos frente a Independiente de Avellaneda por los octavos de final de la Copa Sudamericana . El entrenador no solo expresó su solidaridad con los hinchas azules afectados, sino que también relató el dramático momento que vivió su hijo de nueve años.
"Quiero mandarle un fuerte abrazo a toda la gente de Universidad de Chile . No solo a los que estuvieron en la tribuna alta, sino a sus familiares y seres queridos, que deben hacer sentido toda la impotencia que sentimos los que estuvimos en esa cancha" , declaró en conferencia de prensa.
"No tiene explicación racional"
El estratega confesó que durante la tragedia experimentó una de las peores experiencias de