El futuro de Sa Tanca vuelve a situarse en el centro del debate en Sant Lluís . El recinto se mantiene sin cambios y en 2025 únicamente se prevé una intervención de carácter estético, con la retirada de elementos deteriorados. El gran reto pendiente sigue siendo definir un uso estable para estas instalaciones, lo que exigirá consenso político y apoyo financiero de otras instituciones.
El espacio fue adquirido con fondos del Impuesto de Turismo Sostenible , destinados inicialmente a fines que ya no resultan adecuados para la realidad actual. El Ayuntamiento se encuentra condicionado a un marco legal que no permite destinar el dinero a otros proyectos sin una modificación normativa.
Entre las alternativas estudiadas figuran un museo, un centro cultural o la cesión para oficinas del G