El primero de los afectados perdió el control de la moto cuando transitaba por una calle sin señalización y cayó en un hoyo sin protección ni vallas. El golpe lo dejó atrapado y consciente, pidiendo auxilio desde el fondo de la excavación de aproximadamente dos metros de profundidad.

Al escuchar los gritos, un vecino se acercó y descendió con la intención de ayudarlo, pero la cavidad cedió bajo su peso y terminó dentro del pozo junto al motociclista. Ambos hombres quedaron tendidos en el barro mientras buscaban cómo salir por sus propios medios.

Minutos más tarde, bomberos voluntarios y personal del Servicio de Emergencias acudieron al lugar tras un llamado al 911. Con cuerdas y una escalera portátil lograron izar primero al motociclista y luego al vecino, procediendo a inmovilizarlos pa

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