El bombardeo al hospital Nasser en Gaza, que dejó más de veinte muertos entre ellos periodistas y rescatistas, reaviva la discusión sobre los límites de la ofensiva israelí y la indiferencia de la comunidad internacional. Mientras los aliados de Israel priorizan sus intereses estratégicos en Medio Oriente, la tragedia humanitaria en la Franja corre el riesgo de transformarse en una crisis olvidada.
El reciente bombardeo al hospital Nasser, en la ciudad de Jan Yunis, que dejó al menos 20 personas muertas —entre ellas periodistas y rescatistas— ha vuelto a encender las alarmas sobre la magnitud de la ofensiva israelí en la Franja de Gaza. Israel ha justificado el ataque como una acción dirigida contra objetivos de Hamas, pero las imágenes de cuerpos civiles bajo los escombros han desatado