Cuando hablamos de budines caseros, pocas recetas son tan tentadoras como las que llevan dulce de leche. Con muy pocos ingredientes y un procedimiento simple, podés preparar un budín de dulce de leche , esponjoso y con un sabor irresistible. Lo mejor es que no necesitás nada sofisticado: con solo tres huevos y un poco de tiempo, vas a tener listo un budín que conquista a cualquiera.
Este budín no solo es delicioso, sino también versátil. Podés disfrutarlo solo, acompañarlo con un café o un mate, o incluso servirlo como postre con un copo de crema batida o una bocha de helado de vainilla. La clave está en el baño final, que se mete en los pequeños agujeritos del budín y le da una textura extra húmeda y un sabor intenso que lo convierte en un verdadero manjar.
Los ingredientes que vas a