Martín Palermo , Guillermo y Gustavo Barros Schelotto son grandes amigos que supieron hacer historia en Boca. Con el correr de los años limaron las asperezas que arrastraban desde que eran adolescentes hasta consolidarse como una de las asociaciones dentro del campo de juego más importante del club. Sin embargo, antes de llegar a Brandsen 805 no se dirigían la palabra por fuertes diferencias.

En 1997, los tres delanteros platenses llegaron al Xeneize bajo la conducción del Bambino Veira, pero tanto el Titán como Guillermo fueron los que consolidaron en el equipo, mientras que Gustavo se marchó a préstamo a Unión de Santa Fe. Frente a la enemistad que arrastraban desde la adolescencia, sin saberlo, el entrenador concentró en una misma habitación a Martín Palermo junto con Guillermo B

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