Durante agosto, los precios de los alimentos registraron un incremento del 3% en la medición “punta a punta”, es decir, comparando el valor del primer día con el del último del mes, según un relevamiento de la consultora LCG. El salto estuvo vinculado, principalmente, a la primera mitad del período, cuando la suba del dólar —que rozó los $1.370— se trasladó parcialmente a las góndolas.
En la segunda quincena, en cambio, el ritmo de aumentos se moderó y la última semana mostró incluso una deflación del 0,1%. Esto refleja que el impacto cambiario perdió fuerza hacia el final del mes.
LCG realiza un monitoreo semanal de 8.000 productos en cinco supermercados, con corte los días miércoles. De acuerdo con este seguimiento, el promedio de las últimas cuatro semanas mostró una suba del 2,4%, lo