Tres jóvenes estudiantes de Risaralda, beneficiarios de una alianza entre la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC) y el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), transformaron su educación en un emprendimiento exitoso. Su iniciativa, llamada ‘Arttisan Café’, no solo celebra la identidad campesina, sino que también ha impulsado el progreso en su comunidad.
El emprendimiento nació en el marco del proyecto formativo SENATIC, una iniciativa que lleva educación tecnológica a comunidades rurales. En el Centro Educativo en Bienestar Rural, dirigido por el rector Pedro Lucas Torres Bautista, se forman 1.200 estudiantes bajo un modelo itinerante.
Allí, los aprendices Valeria Dávila Torres, Juan Felipe García Tamay