Mantener un vehículo en perfecto estado no es solo una cuestión de estética o de comodidad: es una inversión en seguridad, ahorro y tranquilidad. El motor es el corazón del auto y, como tal, necesita un cuidado constante para rendir al máximo.

Uno de los aspectos más determinantes es el cambio de aceite. Este proceso, muchas veces postergado, es en realidad la clave que permite prolongar la vida útil del motor, evitar desgastes prematuros y mantener la eficiencia en cada kilómetro.

La tecnología actual lo confirma: los aceites sintéticos superan a los convencionales porque resisten altas temperaturas, mantienen limpia la maquinaria y ofrecen una protección superior.

La experiencia de manejar un auto con el motor cuidado es inconfundible: menos ruidos, mayor respuesta y un consumo más eq

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