Quise saber sobre un deslumbramiento mayor de la literatura del siglo XX, cuando tres jóvenes de distintas latitudes descubrieron a Gabriel García Márquez y decidieron dedicarse, en gran medida, a las consecuencias extraordinarias de su literatura.
Les pregunté a los tres (Jaime Abello, responsable de la Fundación Gabo en Cartagena de Indias), Álvaro Santana (tinerfeño, artífice de las grandes exposiciones que celebran ahora a Gabo y sus Cien años de soledad ) y Genet Beltrán, responsable en México de la Casa Cien Años , el lugar mítico en el que Gabo escribió su libro más grande y hermoso, y que ahora es sitio para quienes buscan a Gabo porque allí, en esa casa, está su espíritu, y se nota.
Jaime Abello: El hallazgo del Nobel
“La relación con Gabriel García Márquez cambió mi vida