El obispo de Bilbao, Joseba Segura , ha compartido en La Linterna de la Iglesia su experiencia en Vietnam, donde ha entregado recientemente una reliquia de San Valentín de Berriotxoa en el Santuario de los Mártires de Hai Duong. “Fue una oportunidad de que aquel cuerpo que murió allí pudiera volver y ser reconocido por aquella gente que le tiene tanto aprecio”, explicó. También se enviaron réplicas de un tapiz que representa a los mártires vietnamitas canonizados por San Juan Pablo II. “Están encantados. Me han pedido que mande más porque es una representación muy bella”, comentó.
Sobre San Valentín de Berriotxoa, el obispo recordó su humildad y entrega: “Fue un gran obispo (…) Dejó una huella profunda en la memoria de la gente y eso sigue dando fruto”.
Diócesis de Bilbao