La semana que termina arroja un dato realmente preocupante: la política, la sociedad, las organizaciones intermedias, parecen naturalizar la violencia política que se está viendo en esta campaña. Física y verbal.
Una ristra de episodios repulsivos, reñidos con el espíritu democrático, se ha registrado en la agenda pública que, por obvias razones, está signada por la cuestión electoral. En todas, el presidente Javier Milei y su espacio han quedado involucrados, en rol de víctima o de generadores de la violencia, según la campana que se escuche. A saber:
- Hace unos días en Junín, Cuarta Sección Electoral de la Provincia, en principio esquiva electoralmente para La Libertad Avanza de cara a las elecciones provinciales del 7 de septiembre, hubo problemas en las inmediaciones de un acto en e