El foco ígneo se originó en el lavadero de la casa, donde tomó fuego un lavarropas. En el lugar también se encontraba una garrafa, que afortunadamente no explotó.
Una dotación de siete hombres a cargo de Alagia trabajaron rápidamente para sofocar las llamas. El siniestro provocó daños en el lavadero y en parte del cielorraso del garaje.
En diálogo con LA RAZÓN, Marcelo Bosso, propietario del lugar, refirió que el fuego se desató de manera imprevista en el sector del lavadero y destacó la pronta respuesta de los bomberos, que permitió controlar la situación antes de que se propagara al resto de la vivienda.
En el operativo también intervinieron efectivos de la Policía Comunal y personal de Guardia Urbana.