Pongamos a los robots a pelear entre ellos. O mejor, a competir. Esa idea ya la abordó la ciencia ficción en la película “Gigantes de Acero” (2011), protagonizada por Hugh Jackman (Wolverine). Con la salvedad de que la cinta se centra más en lo que, en el argot otaku o del anime, denominamos mechas: robots tripulados por humanos. La trama gira en torno a competencias pugilísticas de robots controlados por personas.
Pasando de la ficción a la realidad, existe todo un circuito de peleas de robots fabricados de manera casera y operados a control remoto por humanos. Estas máquinas estrafalarias son equipadas con artilugios de ataque y defensa. Sus constructores, para hacerlos lo más letales posible, les adaptan lanzallamas, taladros, dardos, sierras…
Estas máquinas, que apenas rebasan las di